Un mapa político es un esquema que nos muestra una región territorial del mundo referido justamente a las entidades políticas en las que dicho territorio se encuentra dividido. Específicamente un mapa político muestra las provincias, estados, ciudades y localidades de una región en particular.
En ciertas ocasiones, un mapa político puede contener algunos otros elementos como límites artificiales, vías de comunicación, etc.
La diferencia entre este mapa político y un mapa físico son los accidentes naturales. Un mapa físico muestra ríos, montañas, volcanes, etc. Mientras que un mapa político deja eso en segundo plano y se enfoca en las fronteras, límites de los territorios, etc.
¿Se pueden combinar ambos mapas? La respuesta es sí. Pueden haber mapas que mezclen ambas características y a ellos les daremos el nombre de mapas físico-políticos; para fines prácticos es mejor trabajar por separado cada mapa.
Al igual que cualquier otro mapa, la escala está especificada en proporción a las áreas que tiene el territorio con precisión; esta información la plasman los cartógrafos quienes son los encargados de transformar los datos en gráficos a escala para crear un mapa de cualquier índole; en este caso en los mapas políticos podemos ver divisiones de provincias, capitales y uniones de caminos y carreteras.
Un mapa político muestra la distribución de cada territorio con el objetivo de tener una mayor comprensión de su organización política; de esa manera se pueden entender mucho mejor las delimitaciones fronterizas que a nivel internacional han sido validadas y no necesariamente por lo que se ha hecho común por usos y costumbres por todos los ciudadanos.
La utilidad de cada mapa política estriba en la comprensión de la estructura política de un territorio y por supuesto que cada entidad pueda conocer a detalle el dominio que tiene para tomar las medidas pertinentes de gobierno.